La neurociencia es, hoy en día, lo que en su momento fue la Carrera Espacial para el mundo: una cruzada por conquistar <la última frontera> del conocimiento

¿Qué es la neurociencia y qué aplicación tiene en el ámbito empresarial?

Se trata de una ciencia multidisciplinaria que estudia la estructura y funcionamiento del cerebro en distintos niveles: como el molecular, neuronal, biológico, conductual, etcétera, que busca esclarecer cómo la actividad del cerebro se relaciona con la manera de pensar y de actuar.

La Neurociencia está revolucionando la forma de entender las conductas y modos de aprendizaje, y está permitiendo saber cuáles son los procesos biológicos que facilitan la adquisición de conocimiento, la interacción entre seres humanos y los procesos neuronales que intervienen en la toma de decisiones. Por lo tanto, hace posible identificar la manera de promover y realizar cambios positivos en el pensamiento y la conducta de las personas.

La neurociencia, aplicada a la formación, puede desarrollar las capacidades neurocognitivas y emocionales para mejorar y optimizar las habilidades que las personas necesitan para desempeñarse con eficacia en su trabajo y resolver situaciones relacionadas con su quehacer diario. A nivel grupal, incrementa considerablemente el rendimiento de los equipos de trabajo.

¿Cuál es el mayor aporte que le hace la neurociencia a las empresas?

Actualmente, hablar del funcionamiento del cerebro implica dar respuesta a preguntas sobre cómo y por qué tomamos decisiones, qué nos motiva a actuar, por qué asumimos riesgos, o por qué actuamos de maneras insólitas; y son este tipo de preguntas las que, precisamente, han despertado el interés de los economistas, mercadólogos y especialistas de talento humano, entre otras profesiones.

Entender qué motiva a una persona a desempeñarse de manera extraordinaria, identificar qué condiciones sociales, económicas y ambientales potencian la disposición y su capacidad para aprender, incluso, cómo incrementar su capacidad para predecir y prevenir errores, son algunas de las preguntas que se buscan resolver en las empresas. En ese sentido, los últimos estudios sobre el cerebro y la toma de decisiones nos permiten dar luces sobre posibles respuestas a estas inquietudes.

¿Cuáles son los beneficios de aplicar la neurociencia a la formación de líderes dentro de una organización?

Toda estrategia de implementación basada en neurociencia tiene su sustento en el cerebro humano, así que su principal beneficio se puede ver, precisamente, en la optimización de su funcionamiento mediante programas especialmente diseñados para ello. Los resultados se pueden ver:

– A nivel individual: Provee el entrenamiento necesario para que las personas desarrollen sus capacidades cognitivas-emocionales. De esta forma estarán en condiciones de conseguir el máximo rendimiento en su vida laboral y mejorar la productividad.

– A nivel organizacional: Al conocer los elementos que determinan la conducta y la toma de decisiones en distintos contextos, garantiza un mejor desempeño en las actividades de liderazgo, planeación y selección de personal, entre otras.

¿Con base a este conocimiento, qué cambio pueden hacer las empresas para la formación de sus empleados?

Entender cómo funciona el cerebro y cómo tomamos decisiones le da un giro importante a la manera en la que se diseñan los programas de formación empresarial porque permite identificar la manera de promover y realizar cambios positivos en el pensamiento y la conducta de las personas para aumentar su desempeño. La neurociencia permite diseñar metodologías de aprendizaje que estimulen la absorción de nuevo conocimiento y nuevas prácticas.

Los seres humanos necesitamos de un “ecosistema” óptimo para desarrollar nuestro máximo potencial. Lo que nos diferencia de las máquinas es que el 100% de nuestras decisiones están mediadas por las emociones. Este es el giro fundamental que proponen los últimos estudios sobre el cerebro humano. Para que una persona saque el mejor provecho de un nuevo conocimiento necesita dos cosas: que aquello que aprende tenga sentido y que el ambiente emocional lo motive a aprender más.

¿Cuál debe ser el rol del líder a luz de los hallazgos de la neurociencia?

Los líderes deben estar preparados para entender y saber manejar asertivamente las emociones de su equipo. De esto depende el éxito de cualquier meta que se propongan. Deben ser expertos en entender cómo y por qué las personas toman decisiones, así como en la detección y manejo asertivo de sus emociones.

En las empresas en las que el CEO y VP de Talento Humano aún no consideran este tipo de habilidades como un tema prioritario se generan, comúnmente, formas de liderazgo disfuncionales en las cuáles el autoritarismo es la frecuente salida de emergencia.

La política de “Aquí se hace lo que yo diga, y pues aquí mando yo” es falta de conocimiento sobre el comportamiento humano.

La imposibilidad de  lidiar con el miedo, la frustración, la rabia, la indiferencia, la envidia -entre otras tantas emociones complejas de los seres humanos- se traduce en la política de: “Aquí se hace lo que yo diga, y pues aquí mando yo”, lo que conlleva a resultados nefastos para el líder y para la empresa, tales como: pérdida de credibilidad, comportamientos hostiles por parte del equipo de trabajo, altos índices de rotación, daño reputacional, incertidumbre por rumores de pasillo, entre otras. Estas son solo algunas de las consecuencias producidas por la falta de conocimiento sobre el comportamiento humano en los líderes.

Para formar líderes con estos conocimientos y habilidades se requiere tiempo. Esto pone sobre la mesa la necesidad de re-pensar la manera en la que se desarrolla la formación (para que no sea cortoplacista, sino un programa de mediano y largo plazo), la manera en que se organizan los equipos y se distribuyen las responsabilidades.

Ser un líder asertivo va mucho más allá de los conocimientos técnicos de una profesión, implica estudiar y adquirir nuevas habilidades, conocimientos y prácticas sobre cómo potenciar el talento humano.

 

Carolina  es analista de comportamiento con más de 8 años de experiencia en el diseño de métodos y herramientas para mejorar el bienestar y la calidad de vida de las personas.  Ha diseñado estrategias para el desarrollo de habilidades de cooperación, liderazgo, regulación emocional y participación ciudadana, que han sido implementadas en instituciones y compañías como El Programa por la paz del CINEP y Dafiti Colombia.