CÓMO VENCER EL PÁNICO ESCÉNICO 

HABLE PARA APORTAR, NO PARA DESCRESTAR

Como entrenadora en comunicación asertiva, usualmente, me hacen preguntas ¿Cómo puedo vencer el pánico escénico? ¿Cómo hago para proyectar seguridad? ¿Qué hago para que no se me olvide lo que debo decir? Entre otras. Por supuesto que hay técnicas para resolver todos estos problemas, pero mi respuesta inicial siempre será la misma: hable para aportar y no para descrestar. 

Hablar para aportar es el fundamento para tener éxito en cualquier interacción. Si habla en una reunión, en una conferencia o, incluso, en un evento social es porque usted sabe algo que ayudará a otros a avanzar. De lo contrario, no pierda la oportunidad de quedarse en silencio que también es una opción y, de hecho, es una muy buena.

Por mucho tiempo, estuve parada desde el otro lugar: la mayoría de las veces que hablaba era para descrestar, mi motivación era quedar bien, generar una buena impresión frente a los demás, y pocas veces medité en el aporte que podía generarle a otros con mis conferencias o con mis intervenciones, pero este enfoque tiene, principalmente, dos efectos muy negativos:

El primero

Se pierde la oportunidad de generar avances con lo que sabemos que, de hecho, es la razón principal para dar una conferencia o intervenir en una reunión porque cuando hablo para mi y no para los demás, la información que doy y el lenguaje que uso no enganchan al público

El segundo

Los niveles de cortisol, que es la hormona asociada con el estrés y la ansiedad, se incrementan porque la situación se hace aún más intimidante, y esto conduce a un bloqueo cognitivo: se le olvidan las ideas, se le puede quebrar la voz, se aumenta la perfusión sanguínea en sus manos y cabeza (es decir, su rostro se enrojece y sus manos sudan), entre otros efectos que lo hacen ver inseguro frente a los demás.

Lo que quiero decir es que el pánico escénico surge cuando se está concentrado en un mismo y muy poco en los demás. Entonces, párese desde el aporte, enfóquese en lo que puede darle a otros. Desde este lugar, sus niveles de cortisol se reducirán y estará tranquilo porque sus pensamientos ya no girarán en torno a la impresión que dará, sino a lo que puede entregarle a otros y, además, generará un impacto genuino en los demás.

En otras palabras, la mejor forma de descrestar es hablando para aportar.

En nuestro blog encontrará videos, artículos y entrevistas con técnicas de comunicación asertiva para mejorar sus charlas e intervenciones.